Descubre las 6 mejores rutas de trekking en Sudamérica y vive una aventura inolvidable entre imponentes montañas, caminos ancestrales, glaciares, volcanes y selvas tropicales. Explora algunos de los senderos más destacados de países como Colombia, Venezuela, Brasil, Perú, Chile y Argentina.
Conoce los principales atractivos de estas rutas, diseñadas para los amantes del trekking y adaptadas a diferentes niveles de dificultad. Recorre desde las mesetas precámbricas que inspiraron las leyendas de mundos perdidos, pasando por selvas y senderos empedrados construidos por el Imperio Inca, hasta las imponentes agujas de granito de la Patagonia.
En esta guía te presentamos seis rutas de trekking imprescindibles del continente, donde la alta montaña, la riqueza arqueológica y la aventura se combinan para ofrecer experiencias únicas en algunos de los paisajes más espectaculares de Sudamérica.
Trekking en Sudamérica: dificultad, duración y mejor época para viajar
| Ruta | País | Duración | Dificultad | Altitud Máxima | Mejor Época |
|---|---|---|---|---|---|
| Camino Inca Machu Picchu | Perú | 4 días | Media – Alta | 4.215 msnm | Mayo – Octubre |
| Ciudad Perdida | Colombia | 4 – 5 días | Media – Alta | 1.200 msnm | Diciembre – Abril |
| Trek Salkantay | Perú | 4 – 5 días | Alta | 4.650 msnm | Mayo – Octubre |
| Circuito W Torres del Paine | Chile | 4 – 5 días | Media | 1.200 msnm | Noviembre – Marzo |
| El Chaltén | Argentina | Rutas de 1 día | Fácil – Media | 1.170 msnm | Noviembre – Abril |
| Monte Roraima | Venezuela / Brasil / Guyana | 6 – 8 días | Alta | 2.810 msnm | Noviembre – Abril |
1. Camino Inca a Machu Picchu (Perú)
El Camino Inca es mucho más que una ruta de senderismo es un recorrido por la historia y el legado del Imperio Inca. A lo largo de aproximadamente 43 kilómetros, los viajeros siguen el Qhapaq Ñan, una extensa red de caminos que conectó gran parte de Sudamérica durante la época incaica. Esta travesía destaca por la variedad de paisajes que ofrece: desde los valles andinos y los pasos de alta montaña hasta los bosques nubosos que anuncian la llegada a la Amazonía.

Durante el trekking, los excursionistas atraviesan antiguos senderos de piedra y descubren complejos arqueológicos que permanecen fuera del alcance de la mayoría de los visitantes que llegan directamente a Machu Picchu. Entre los sitios más destacados se encuentran Phuyupatamarca, conocida como la “Ciudad sobre las Nubes”, y Wiñay Wayna, uno de los asentamientos incas mejor conservados del camino.
La modalidad más popular es el Camino Inca de 4 días, una experiencia que combina desafío físico, riqueza cultural y paisajes espectaculares. Uno de los mayores retos de la ruta es superar el Paso de la Mujer Muerta (Warmiwañusca), el punto más alto del sendero con una altitud cercana a los 4.215 metros sobre el nivel del mar, un aspecto importante para los viajeros que investigan la dificultad del Camino Inca antes de emprender la aventura.

El momento más destacado de la experiencia llega el cuarto día, cuando los senderistas cruzan la legendaria Puerta del Sol (Intipunku) y contemplan las primeras luces del día iluminando las ruinas de Machu Picchu. Esta vista es considerada una de las recompensas más memorables de este trekking.
Si planeas realizar esta ruta, es indispensable gestionar con anticipación la reserva del Camino Inca a Machu Picchu. El acceso está estrictamente regulado por las autoridades peruanas, con un cupo diario limitado a 500 personas, incluyendo turistas, guías y portadores. Debido a la alta demanda internacional, se recomienda reservar con al menos 6 a 8 meses de anticipación, especialmente durante la temporada alta.
2. Ruta Ciudad Perdida (Colombia)
La ruta a Ciudad Perdida es mucho más que un trekking: es una aventura en uno de los territorios naturales y culturales más importantes de Sudamérica. El recorrido es en la Sierra Nevada de Santa Marta, considerada la montaña costera más alta del mundo, donde la selva húmeda tropical, los ríos cristalinos y la biodiversidad crean un escenario único para los amantes del senderismo.

A diferencia de otros trekkings de alta montaña, el principal desafío de esta expedición no es la altitud, sino las exigentes condiciones del clima tropical. Durante los 4 o 5 días de caminata, los viajeros enfrentan altas temperaturas, una humedad constante, senderos embarrados, pronunciados ascensos y múltiples cruces de ríos, lo que convierte la experiencia en un reto físico y mental.
Más allá del esfuerzo físico, este recorrido representa un profundo encuentro con la historia y las culturas ancestrales que aún habitan la Sierra Nevada de Santa Marta. El territorio es hogar de los pueblos indígenas Kogui, Wiwa, Arhuaco y Kankuamo, reconocidos como los guardianes ancestrales de la montaña. Su cosmovisión y respeto por la naturaleza convierten esta travesía en una experiencia de conexión cultural y espiritual, además de una aventura inolvidable.

El destino final del trek a Ciudad Perdida es Teyuna, una antigua civilización construida por los indígenas Tayrona alrededor del siglo VIII, varios siglos antes que Machu Picchu. Tras ascender a los 1200 msnm, los viajeros descubren uno de los sitios arqueológicos más importantes de Colombia, rodeado por la exuberante selva de la Sierra Nevada de Santa Marta.
3. Trek de Salkantay (Perú)
Si buscas una aventura más desafiante y rodeada de paisajes naturales imponentes, el Trek de Salkantay es la mejor alternativa al tradicional Camino Inca. Considerada por National Geographic como una de las 25 mejores caminatas del mundo, esta ruta de aproximadamente 74 km atraviesa algunos de los escenarios más espectaculares de los Andes peruanos hasta llegar a las ruinas de Machu Picchu.

El recorrido toma su nombre del imponente nevado Salkantay, cuyo significado en quechua es “montaña salvaje”. A lo largo de la expedición, los viajeros atraviesan valles andinos, glaciares, lagunas de origen glaciar y pasos de alta montaña antes de descender hacia la selva, donde el paisaje cambia por completo entre bosques tropicales, cafetales y una abundante biodiversidad.

El punto más desafiante y, al mismo tiempo, más impresionante de la ruta se alcanza durante el segundo día, cuando los excursionistas cruzan el Abra Salkantay, situado a 4.650 msnm. Desde este paso de montaña se obtienen vistas privilegiadas del glaciar Salkantay, uno de los picos más emblemáticos de los Andes peruanos. Posteriormente, el sendero desciende hacia un entorno completamente diferente, donde la vegetación tropical reemplaza las montañas nevadas y conduce a poblaciones como Santa Teresa, conocidas por sus aguas termales. La mayoría de los itinerarios también incluyen una visita a la espectacular Laguna Humantay, famosa por el intenso color turquesa de sus aguas.
4. Circuito W en Torres del Paine (Chile)
En el extremo sur de Sudamérica, donde los escenarios naturales parecen sacados de otro planeta, se encuentra el Circuito W de Torres del Paine, una de las rutas de trekking más famosas del mundo. Ubicado en el Parque Nacional Torres del Paine, en la Patagonia chilena, este recorrido de aproximadamente 70 a 80 kilómetros atraviesa montañas de granito, glaciares milenarios, lagos de color azul turquesa y extensos valles moldeados por el hielo.

A diferencia de las rutas de trekking de los Andes centrales, aquí el principal desafío no es la altitud, sino las cambiantes condiciones climáticas, los fuertes vientos patagónicos, la lluvia, el sol y las bajas temperaturas pueden presentarse en un mismo día, por lo que una buena planificación y el equipo adecuado son fundamentales para disfrutar de esta experiencia con seguridad.
El Circuito W recibe su nombre por la forma que dibuja el recorrido sobre el mapa y suele completarse en 4 a 5 días, aunque algunos viajeros extienden la aventura para explorar con mayor tranquilidad cada uno de sus sectores.

Los momentos más destacados de la ruta incluyen la espectacular vista panorámica de los Cuernos del Paine desde el Valle Francés, el lago Nordenskjöld, el imponente Glaciar Grey, una de los nevados más accesibles del Campo de Hielo Patagónico Sur, y el desafiante ascenso hasta la Base de las Torres, donde una laguna de aguas turquesas refleja los tres icónicos monolitos de granito que han convertido a este parque en uno de los símbolos naturales de Chile.
5. Trekking en El Chaltén (Argentina)
Esta ruta está ubicada en el corazón de la Patagonia argentina, El Chaltén es considerado la capital nacional del senderismo y uno de los mejores destinos para practicar trekking en Sudamerica. Su mayor atractivo es la facilidad con la que se puede acceder a algunos de los paisajes más espectaculares de la región, sin necesidad de realizar expediciones de varios días o cargar equipo de campamento.

A diferencia de otras rutas de senderismo en Sudamérica, en El Chaltén puedes hospedarte en un hotel, hostal o cabaña, salir caminando con una mochila de día directamente desde el pueblo y regresar al finalizar la tarde para disfrutar de la gastronomía local, un tradicional asado argentino o una cerveza artesanal. Esta combinación de comodidad y naturaleza convierte al destino en una excelente opción tanto para excursionistas principiantes como para senderistas experimentados.

La ruta más destacada en El Chaltén es el trekking hacia la Laguna de los Tres, un recorrido de aproximadamente 20 a 22 kilómetros (ida y vuelta) que demanda entre 8 y 9 horas. El esfuerzo se ve recompensado con una de las postales más famosas de la Patagonia: la imponente pared de granito del Monte Fitz Roy, reflejada en las aguas cristalinas de la laguna.
Otra caminata imprescindible es la que conduce a la Laguna Torre, desde donde se obtienen vistas privilegiadas del majestuoso Cerro Torre, una de las montañas más desafiantes para la escalada a nivel mundial.
6. Trekking al Monte Roraima (Venezuela / Brasil / Guyana)
El trekking al Monte Roraima es una de las expediciones más extraordinarias de Sudamérica. Más que una caminata, se trata de un viaje de 6 a 8 días hacia una de las formaciones geológicas más antiguas del planeta: el Escudo Guayanés, un macizo rocoso con una antigüedad estimada de casi dos mil millones de años.
Su destino final es el Roraima, el tepuy más alto de esta región, una gigantesca montaña de cima plana y paredes verticales que ha despertado la curiosidad de exploradores, científicos y escritores durante generaciones.

La aventura comienza atravesando los vastos paisajes de la Gran Sabana, donde los senderistas cruzan ríos, sabanas abiertas y bosques tropicales antes de afrontar el ascenso por una rampa natural conocida como La Rampa, el único acceso terrestre a la cima del tepuy. Durante el recorrido, enormes cascadas y paredes de roca de cientos de metros de altura acompañan cada etapa de la expedición.
Al alcanzar la cima, el paisaje cambia por completo y parece pertenecer a otro planeta. La superficie del Monte Roraima está cubierta por valles de cristales de cuarzo, formaciones rocosas esculpidas durante millones de años, plantas carnívoras endémicas, pequeños lagos naturales y ecosistemas únicos que no existen en ningún otro lugar del mundo.

Este escenario surrealista inspiró la novela El Mundo Perdido, de Arthur Conan Doyle, y sirvió como una de las principales referencias visuales para la película Up de Pixar. Uno de los lugares más emblemáticos es el Punto Triple, donde convergen las fronteras de Venezuela, Brasil y Guyana, permitiendo estar en tres países al mismo tiempo.
